Victor Hugo había dicho que en París bastaba "respirar para conservar viva el alma", pero bien sabía él que incluso en París, o tal vez allí más que en ninguna otra parte, las musas gustan también de manjares menos etéreos. Porque de París, como los niños, nos vino el restaurante, el chef y la crítica gastronómica. Fue allí donde la cocina aprendió a expresarse en clave literaria y la literatura a disfrutar de la elocuencia culinaria, cruzando sus destinos en una auténtica sopa de letras.



sábado, 16 de enero de 2010

Para los que no gustan del champán


Ina le pidió al encargado de los vinos una botella de Roederer Cristal. Incluso para los que no gustan del champán entre los que yo me cuento, hay dos marcas de champán a las que uno no puede negarse: Don Pérignon y aún mejor Cristal, que viene embotellado en un vidrio color natural que muestra su pálido resplandor, una Llamarada helada de una sequedad tan punzante que, al tragárselo, no parece en absoluto que uno se lo haya tragado, al contrario, es como si se hubiera evaporado en la lengua y hubiera ardido en una única ceniza dulce y húmeda.



Truman Capote Plegarias atendidas




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