Victor Hugo había dicho que en París bastaba "respirar para conservar viva el alma", pero bien sabía él que incluso en París, o tal vez allí más que en ninguna otra parte, las musas gustan también de manjares menos etéreos. Porque de París, como los niños, nos vino el restaurante, el chef y la crítica gastronómica. Fue allí donde la cocina aprendió a expresarse en clave literaria y la literatura a disfrutar de la elocuencia culinaria, cruzando sus destinos en una auténtica sopa de letras.



lunes, 7 de enero de 2013

Boda en Café Manila





El amor es tan importante como la comida,
pero no alimenta.
Gabriel García Márquez



Café Manila hace la comida...


Bajo la sombra amorosa de los yarumos y de un mango gigantesco, y enmarcados por paredes cálidas y acogedoras, se encuentran la cocina, la fuente, el piano y la galería de Café Manila. Un lugar donde el amor por las artes y la buena mesa armonizan con el de las muchas parejas que allí se han enamorado y allí mismo se han casado. El escenario único para quienes disfrutan, sin complicarse, de las cosas buenas de la vida.


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