Victor Hugo había dicho que en París bastaba "respirar para conservar viva el alma", pero bien sabía él que incluso en París, o tal vez allí más que en ninguna otra parte, las musas gustan también de manjares menos etéreos. Porque de París, como los niños, nos vino el restaurante, el chef y la crítica gastronómica. Fue allí donde la cocina aprendió a expresarse en clave literaria y la literatura a disfrutar de la elocuencia culinaria, cruzando sus destinos en una auténtica sopa de letras.



lunes, 7 de enero de 2013

Escrito en 2001


Café Manila
El goce estético de la cocina.
En una casa vieja restaurada con tapia a la vista, mucho jardín y un patio interior, un rincón cuyas mesas son reservadas y hasta "perseguidas" por los amantes del espacio abierto y natural, funciona un encantador café-restaurante, donde se disfrutan los sugestivos sabores de la cocina mundial. En su carta danzan platos franceses, españoles, italianos, colombianos e indonesios al ritmo del jazz y la música clásica, y en su “Hora del almuerzo” ofrece un original menú ejecutivo.

Además, Café Manila es un punto de referencia en cuanto a las artes y a las expresiones culturales, ya que organiza continuamente exposiciones de pintura, escultura y fotografía, al tiempo que su galería permite adquirir obras exclusivas.

Se trata, sin duda, de uno de los sitios mejor puestos, mejor atendidos y más bellos de la ciudad hoy.

Calle de la Buena Mesa- Barrio Manila, El Poblado Carrera. 43B No. 12-101. .
Tel. 312 30 06 Fax: 41 28 10
Medellín




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